HACE MUCHO TIEMPO, EN UNA GALAXIA MUY MUY LEJANA…

Chewie as shown in Star Wars
Image via Wikipedia

Ahora debería sonar una hermosa y archiconocida fanfarria y unas letras azules se deslizarían por el vacío interestelar hacia el infinito.

Pero estas líneas no tratan de eso. En realidad, la mayor parte de los títulos de mis articulillos pretenden lanzar un anzuelo, desviar la atención hacia otro tema y finalmente, tras una perorata más o menos larga, justificar un porqué de su elección. Sin lugar a dudas, si la vida me hiciera periodista, haría furor en la prensa amarilla.

No pretendo viajar entre las estrellas, pero sí pretendo viajar nuevamente en el tiempo. A falta de valor para imaginar un futuro que me provoca escalofríos, dirigiré mi Halcon Milenario una vez más hacia el pasado. Tranquilo, Chewbacca (no es prudente hacer enfadar a un wookie)

Viajando hacia el pasado, entre mis cuadenos destartalados, no pocas veces me encuentro con cierta sensación de extrañeza. Frecuentemente me da la impresión de que fue otro, y no yo, quien escribió ciertas líneas. Me encuentro en la mitad de la treintena. Una sensación de frío, de distanciamiento, desilusión también, me hacen sentir en una galaxia muy lejana de aquella en que viví mis “felices 20”.

Eran, sin lugar a dudas, épocas más cálidas. Cosas de la edad, imagino. Ahora hacen falta varios cubos de agua fría para provocarme. Ahora las injusticias me siguen escociendo, la sangre me puede hervir de indignación o de pasión, pero menos veces y durante menos tiempo. Algo ha cambiado. Sin lugar a dudas y sin darme apenas cuenta el Otoño me ha alcanzado.

Comprobémoslo viajando al pasado:

ANSÍO

     Ansío

          besar el corazón de tu boca,

               tus labios encarnados.

                    Silencio.

                    Frío.

               Muero en este invierno,

          infierno, hielo, nieve,

     distancia.

Escarcha.

Vivo

     en tus brazos,

          en tu mirada bruja,

               en la cárcel de tu hechizo.

                    La hiel y el miedo.

                    Deslizo

               mis dedos por cada pliegue de tu piel,

          son caricias,

     ¿son promesas?

El viento.

El rio

     desbordado arrastra mis sentidos,

          muere abrazando al mar.

               Lágrimas.

                    Verdad.

                    Olvido

               de mi vida,

          de mi ser,

     entre arrullos un canto de sábanas,

un bolero,

un secreto.

     Mentira.

          Vacío,

               a los pies un barranco,

                    pendiente,

                    precipicio,

               garganta profunda de temores.

          Caída.

     Suspiro,

solsticio en otoño,

tardío,

     tardías palabras,

          sol de medianoche.

               Crepúsculo.

                    Latidos,

                    tu corazón en mi rostro,

               licor, sopor,

          veneno en tus ojos,

     miel en los labios que deseo.

Ansío.

6 pensamientos en “HACE MUCHO TIEMPO, EN UNA GALAXIA MUY MUY LEJANA…”

  1. Tú piensa, jefe, que dentro de treinta años lo que no reconocerás será lo que estas escribiendo ahora, aprovecha el momento.

    Y no siempre es malo que lo que antes de enojaba ahora te vaya dejando más indiferente, quizá en ciertas cosas ahora tengas en cuenta factores que entonces obviabas.

  2. No creo que el otoño te haya alcanzado de ninguna manera,¿qué dejas para los cincuenta? el invierno.
    Puede que estés en el verano de tu vida, aprovéchalo y no mires para atrás, es una mirada pérdida, mira al futuro y sobre todo vive el presente, no lo dejes pasar, es lo más importante.
    ¡Vaya rollo, te he metido!
    Ten en cuenta, querido amigo que tengo casi los setenta y se de lo que hablo.
    Un fuerte y cariñoso abrazo.

    1. Tiene que resultarte cómico, desde tu maravillosa edad, leerme hablando de mis “otoños”. Bueno, o bien estoy en ese verano que me comentas y un chaparrón tormentoso me ha sorprendido en mitad del campo, o, desde otro punto de vista, para cuando llegue a los cincuenta haya transcurrido un invierno y una primavera completas.

      Lo que sí es rematadamente cierto es que debo tener más en cuenta el presente (con el futuro casi que no me atrevo, que vaya viniendo poco a poco).

      Muchas gracias por visitarme en el blog y un fuerte abrazo.

  3. Pasando a cosas más serias, ya que quienes me siguieron lo hicieron de tan grave manera, yo tengo 46 y sin embargo estoy en el otoño, pues estoy muriendo a causa de una enfermedad incurable, amén de mis trastornos mentales desde la niñez y adolescencia. Y, sin embargo, el viejo loco que veo al espejo cada mañana (parafraseando a Silvio Rodríguez) no es el mismo que soy por dentro. Con todo, ya no le tengo miedo a la muerte, y la he visto tantas veces junto a mí (cáncer, accidente aéreo, múltiples asaltos a mano armada) y la espero tanto, que creo que cuando llegue será como un relámpago. Cuídate mucho, y disfruta cada momento, hasta los de dolor.

  4. Pues disfruta, si es posible, de lo que queda, no te conozco de nada, siempre intento quedarme impasible ante estas cosas, pero en fín, que me has dejado un poco tocado, supongo que desearte suerte no sirve de mucho, pero en fin.

    Cuídate, eso sí.

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